Hoy, 29 de septiembre, se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos y, con motivo de este día, queremos aprovechar para reivindicar la necesidad de que las empresas agroalimentarias contemos con políticas de Desperdicio Cero.

Desde Freshnatur, estamos completamente comprometidos con evitar el desperdicio alimentario desde la fundación de nuestra compañía. Así, todo el producto que entra en nuestras instalaciones tiene una salida y no se tira. En ese contexto, nuestro compromiso con el desperdicio cero se encuentra con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030. Pues significa, además de una manera de contribuir a acabar con el hambre un compromiso en la producción de alimentos y consumo de manera responsable y sostenible.

En nuestro país se desperdician al año alrededor de 7,9 toneladas de comida y, de ellas, el 46% son frutas y hortalizas. En ese sentido, algunas frutas y hortalizas cuentan con formas extrañas, están muy maduras o son más pequeñas de lo que estamos acostumbrados. Esto no significa que estén en mal estado, pero muchas veces son retiradas por la industria por miedo a que los consumidores no las adquieran.

Con el objetivo de ayudar a combatir este desperdicio alimentario, nos hemos sumado al movimiento “Perfectamente imperfectos” impulsado por la asociación 5 al día, de la que formamos parte. Esta iniciativa busca, además de luchar contra el desperdicio especialmente de frutas y hortalizas, ofrecer información relevante para aprovechar mejor estos alimentos y detectar en qué eslabones de la cadena alimentaria se desperdician estas piezas imperfectas para poner en marcha estrategias que combatan esto.

La iniciativa está dirigida tanto al consumidor final, para que tenga consciencia sobre estos hábitos saludables, pero también a las industrias agroalimentarias para que adopten estas políticas en su manera de trabajar.

Así, en Freshnatur queremos aprovechar esta jornada para poner de manifiesto el compromiso necesario que debemos adoptar, tanto desde la industria como desde la sociedad en su conjunto, para acabar con el desperdicio alimentario no solo para reducir los índices de hambre, sino para fomentar la sostenibilidad.