“El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Seguramente hayas escuchado este proverbio chino alguna vez que hace referencia a que algo que pase a miles de kilómetros puede afectarte. Según este concepto vinculado a la Teoría del Caos, el aleteo de un insecto en Hong Kong puede desatar una tempestad en Nueva York. Algo que cobra todavía más sentido tras un año de pandemia provocada con la irrupción de un virus en lo que pensábamos que era la lejana China.

Pero lo que se esconde tras este proverbio es la enseñanza de que cualquier acción que llevemos a cabo, por pequeña que sea, puede tener su repercusión al otro lado del mundo. Esto nos lleva a pensar que algo tan sencillo como tirar el papel al contenedor azul de nuestro barrio puede contribuir a algo tan global como reducir las emisiones de CO2 y ayudar a frenar el efecto invernadero.

Cada pequeña acción que llevamos a cabo tiene su recorrido: si elegimos reciclar o no, si optamos por un medio de transporte más ecológico, si decidimos reducir nuestros residuos… Pues si todos ponemos de nuestra parte es más sencillo revertir ciertas tendencias y ayudar al planeta. Lo que hagamos en nuestra casa y lo que haga una persona a la otra punta del mundo va a repercutir a nivel global en nuestras vidas.

¿Qué es lo último que has vivido que pueda ser un efecto mariposa?